
Un archivo personal de inversiones, pensamientos y errores hecho público.
Para mí, para mi hijo, y para vos que caíste acá.

La mayoría de los que estudian derecho terminan ejerciéndolo. Yo terminé haciendo casi todo lo demás.
Llevo más de veinte años construyendo en la intersección de finanzas, tecnología y estrategia, que suena impresionante hasta que te das cuenta de que esa intersección es básicamente una rotonda donde todos van perdidos y nadie pone los intermitentes.
Hoy llevo dos proyectos en activos digitales. FundLayer es una plataforma B2B SaaS que permite a gestores emergentes lanzar fondos de grado institucional sin necesitar tener doble apellido y un tío en JP Morgan y CommonSense, una gestora de activos digitales que construye carteras tokenizadas para gente que piensa seguir viva en diez años y le gustaría que su dinero también.
También formo parte del consejo de Rosebud Ventures, donde gestiono un portafolio en acciones, bonos, productos estructurados, inmobiliario y venture capital, el tipo de diversificación que sobre el papel parece responsable y en la práctica se parece más a una esquizofrenia controlada.
De forma autodidacta estudié mercados financieros, behavioral finance y gestión de inversiones, que es una forma elegante de decir que dediqué un tiempo considerable a entender por qué los humanos somos catastróficamente malos con el dinero para después intentar serlo un poco menos.
Antes de los activos digitales estuvo el coworking. Lideré el marketing de Utopicus bajo Grupo Colonial (IBEX35), cofundé betahaus Barcelona (uno de los primeros espacios de coworking en Europa, que lleva ya más de doce años activo, más que la mayoría que muchos matrimonios que conozco) y mentoreé startups en Google for Startups, una experiencia que me enseñó más sobre resiliencia humana (y autoengaño) que cualquier MBA.
Si llegaste hasta acá, tal vez te interese lo que tengo para decir. O tal vez solo querías saber quién coño era. Las dos son válidas. Ah, y soy argentino, así que si sentiste que en algún momento este texto tenía demasiada confianza en sí mismo, ahora sabés por qué.